Antigua escultura de 12000 años de antigüedad del tamaño de una montaña hallada en África

Por Helium 24

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La Dama de Malí, también conocida como la Dama Blanca de África, es una figura de mujer gigante esculpida en el monte Loura, al norte de Guinea Conakry, cerca de las fronteras de Senegal y Malí, dos países de África occidental.

El hallazgo de la estatua se ha considerado un descubrimiento «conflictivo», debido a que ni la historia ni la arqueología oficial han sido capaces de datarlo en una época exacta.

Fue encontrada por primera vez en 1997 por el geólogo italiano Angelo Pitoni durante su búsqueda de yacimientos de diamantes.

Desde entonces, los científicos no han podido identificar si la estatua se formó por la erosión o si fue realmente una obra maestra hecha por el hombre. Y la primera posibilidad se va descartando porque la región tiene pocos vientos y pocas partículas abrasivas capaces de moldear el acantilado de granito.

Otra característica inusual es que el rostro de esta enorme estatua es caucásico, lejos de parecerse a los rasgos faciales africanos.

Inicialmente, los científicos predijeron que la estatua databa de hace 5.000 años, sin embargo, los últimos exámenes revelaron que los sedimentos de la superficie podrían tener 25.000 años de antigüedad, lo que sigue siendo una incomodidad para los científicos.

Sorprendentemente, el descubrimiento de la Dama de Malí no fue el único hallazgo realizado por Pitoni, ya que el geólogo también llevó a cabo otro notable descubrimiento: «las piedras azules» o «piedras del cielo».

El material de estas piedras es artificial, lo que significa que deben haber sido sintetizadas de forma misteriosa hace milenios, según el Instituto de Ciencias Naturales de Ginebra.

La «Dama de Malí» parece estar lógicamente conectada con la «Piedra del Cielo», por lo que dibuja los límites de una antigua civilización avanzada que se extendía desde Sierra Leona hasta Guinea (pero quizás también en Malí), y que data de un periodo que va de 12.500 a 35.000 años atrás.

Esto es en realidad muy posible, ya que hay hallazgos arqueológicos tangibles de la existencia de civilizaciones avanzadas en el mundo en esa época, como lo demuestran las numerosas estructuras submarinas de la costa de Cuba y la enorme estructura de Yonaguni (Japón), ambas resultado de civilizaciones avanzadas desarrolladas en la última edad de hielo, que van desde hace apenas 12.500 a 35.000 años.

En este punto está claro que existen rastros en esta parte de África de una antigua civilización evolucionada por ahora olvidado, tal vez la Atlántida, de la que hay amplias huellas concretas, sumado al hecho de que en la zona en donde se encuentra la enorme escultura existen cuevas en la zona que contienen momias muy antiguas celosamente guardadas por los lugareños y de su posible origen «atlante».

En consecuencia, es obvio que tal civilización ha dejado otros rastros en la amplia zona donde parece haberse desarrollado, pero no debe ser sorprendente que aún no se haya encontrado, ya que la investigación arqueológica en esta área sigue siendo inexistente, aparte de los pocos intentos del valiente explorador Angelo Pitoni.

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