La muerte es solo una ilusión: seguimos viviendo en un universo paralelo

Por Mundo Esotérico y Paranormal

En algún momento de nuestras vidas, la mayoría se ha preguntado qué sucede después de la muerte: ¿hay una vida futura o no hay nada? La ansiedad por la muerte se le llama tanatofobia y puede estar vinculada a otras patologías como el trastorno de estrés postraumático, ansiedad por enfermedad o ataques de pánico. Sin embargo, aunque la mayoría de nosotros somos curiosos, no todos sufrimos ansiedad por la muerte. De hecho, hay innumerables teorías sobre la muerte.

Para muchas personas el miedo a la muerte está relacionado con el miedo a lo desconocido. ¿Qué pasa cuando morimos? ¿Vamos al cielo, nos reencarnamos en un animal o nos reprogramamos en la simulación? Por ejemplo, la teoría de la vida interminable dice que cuando mueres, renaces de inmediato en tu vida nuevamente sin ningún recuerdo anterior.

La teoría cósmica afirma que nuestra conciencia pertenece al universo, no a nuestros cuerpos individuales. Cuando mueres, tu conciencia vuelve al cosmos. Los budistas creen en la reencarnación después de la muerte. 

Hay diferentes reinos en los que puedes renacer después de la muerte. Para los creyentes en lo paranormal después de la muerte, nuestras almas permanecen entre los vivos en la Tierra. Pero nos vamos a centrar en una de las teorías más controvertidas que existen, debatida en la mismísima comunidad científica. Estamos hablando del universo paralelo: cuando morimos vivimos en el mismo universo que antes, solo que en un espacio y tempo diferente.

Universos paralelos

En 1954, a un joven candidato a doctorado de la Universidad de Princeton llamado Hugh Everett III se le ocurrió una idea radical: que existen universos paralelos, exactamente como nuestro universo. Estos universos están todos relacionados con los nuestros; de hecho, se ramifican de los nuestros, y nuestro universo se ramifica de los demás. 

Dentro de estos universos paralelos, nuestras guerras han tenido resultados diferentes a los que conocemos. Las especies que se han extinguido en nuestro universo han evolucionado y se han adaptado en otros. En otros universos, los humanos podemos habernos extinguido.

Esta teoría provocó un gran revuelo en la comunidad científica. Sin embargo, la idea de universos o dimensiones paralelas que se parecen a las nuestras han aparecido en obras de ciencia ficción y se han utilizado como explicaciones para la metafísica. Y recientemente científicos de la NASA encontraron la evidencia definitiva de la existencia de un universo paralelo muy cerca del nuestro.

El descubrimiento fue realizado por un equipo de investigación financiado por la agencia espacial estadounidense, que recibió 35 millones de dólares en 2003 para buscar y estudiar “partículas fantasmales que llenan el universo” mediante el experimento ANITA (Antena Antártica de Impulso Transitivo). Lo que descubrieron era algo imposible. Una señal que procedía del espacio, sino del suelo. 

La misteriosa señal demostraba la existencia de un universo revuelto creado en el mismo Big Bang que el nuestro y que existe en paralelo con él. Un mundo espejo donde lo positivo es negativo, la izquierda es derecha y el tiempo corre hacia atrás.

La ciencia demuestra la teoría de la muerte y universos paralelos

Demostrando así existencia de universos paralelos, cabe otra posibilidad: que nuestra muerte sea tan solo una mera ilusión y que continuemos viviendo en un universo paralelos. En 2016, el Dr. Robert Lanza, reconocido un médico, científico y filósofo estadounidense, afirmó que no existe la muerte, solo la pérdida del cuerpo. Dijo que nuestras mentes existen a través de la energía que está contenida en nuestros cuerpos y se libera una vez que nuestros seres físicos cesan en un proceso que él llama ‘biocentrismo’.

El Dr. Lanza explicó que simplemente creemos que morimos porque eso es lo que nos enseñan, pero la realidad es una ilusión. La teoría del científico esencialmente elabora la famosa cita de Einstein, “la energía no se puede crear ni destruir, solo se puede cambiar de una forma a otra”. Como tal, cuando nuestros cuerpos físicos mueren, la energía de nuestra conciencia, que los científicos aún no entienden completamente, podría continuar en un nivel cuántico.

El Dr. Lanza dijo que hay un número infinito de universos, y todo lo que podría suceder ocurre en algún universo. Como resultado, teorizó que la conciencia continúa existiendo en un universo paralelo. El científico estadounidense también señaló el principio de incertidumbre: una teoría de 1927 del físico alemán Werner Heisenberg que dice que la velocidad y la posición de un objeto se pueden medir al mismo tiempo.

Finalmente, el Dr. Lanza afirmó que nada existe sin conciencia; lo que vemos es meramente percepción. Todo lo que vemos, es simplemente información dentro de nuestra conciencia que se almacena en un cuerpo que inevitablemente se autodestruirá. Además, el espacio y el tiempo son las herramientas para que nuestra conciencia junte todo y no habría muerte en un mundo sin tiempo y sin espacio, que contendría uno de los infinitos universos paralelos.

Más realidades de las que nos pensamos

Una vez entendido lo que nos dicen los científicos sobre la muerte y los universos paralelos, lo que está claro es al igual que podríamos estar viviendo aquí, también podemos ser un recién nacido en otro universo y haber muerto en otro. Podrías estar en este tiempo convencional, pero incluso en tiempos prehistóricos o un millón de años por delante.

Esto puede explicar algunas cosas sobre lo trascendente: entidades que continúan viviendo sus vidas, y otras que conscientemente saben que están en un estado diferente, otras que viven en un universo fruto de sus deseos o ansiedades.

Ahora bien, estos universos, para ser más precisos, algunos o muchos de ellos, incluso podrían llamarse diferentes planos de existencia. Dado que esta multitud de universos están en diferentes tiempos y lugares, tan poco convencionales, el hilo que une a todos es el alma del amor y la energía (electromagnética). La transición entre nuestra realidad y otro plano de existencia es, por ejemplo, la transición entre nuestro universo y otro.

En resumen, la muerte en realidad no existe. En cambio, al morir, llegamos al límite imaginado de nosotros mismos, el límite boscoso donde, en el viejo cuento de hadas, el zorro y la liebre se dicen buenas noches. Y si la muerte y el tiempo son ilusiones, también lo es la continuidad en la conexión de todo lo nuevo. ¿Entonces, dónde nos encontramos? En escalones que se pueden barajar y reorganizar en cualquier lugar.

Y Einstein lo sabía. En 1955, cuando murió su amigo de toda la vida Michele Besso, escribió lo siguiente: ‘Ahora se ha alejado de este mundo extraño un poco por delante de mí. Eso no significa nada. Las personas como nosotros, que creemos en la física, sabemos que la distinción entre pasado, presente y futuro es solo una ilusión tercamente persistente.’

Entonces, dicho esto, todos descubriéremos algún día la realidad de nuestra existencia y el motivo por el cual morimos y continuamos viviendo en otras realidades o planos de existencia.

¿Crees que la muerte es solo un acceso para la vida en otro universo paralelo?

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