La otra cara de Mar del Plata: los “Sin Techo” que construyeron sus viviendas y su dignidad

Caravana del 15 de enero de 2018, Mar del Plata.

Por RT

La ciudad balnearia argentina es conocida por sus playas, su comida de mar y sus espectáculos teatrales. Sin embargo, en los barrios periféricos existe “otra ciudad” que se organiza para lograr una sociedad más justa.

Cada verano los medios de comunicación argentinos hablan de lo que pasa en las playas de la costa atlántica bonaerense. Allí la ciudad de Mar del Plata –principal destino turístico de esa zona del país– se convierte en noticia por la cantidad de visitantes que llegan y ocupan sus hoteles, van a ver sus espectáculos teatrales, comen en sus restaurantes o visitan su famoso casino.

Sin embargo, esta urbe de más de 600.000 habitantes, tiene otra realidad que excede lo que pasa en las manzanas que rodean la peatonal San Martín. Alejados de los destellos de los carteles publicitarios existen barrios humildes y periféricos donde la falta de vivienda y servicios básicos son moneda corriente.

En este contexto, la experiencia del Barrio 15 de enero emerge como un ejemplo de organización para dar respuesta a las necesidades de la población de las cuales el Estado no se hace cargo.

Irrumpen los ‘Sin techo’

El 15 de enero de 2009 hacía ya dos años que las viviendas del llamado ‘Plan Dignidad’ estaban abandonadas. Se trataba de un proyecto para construir un complejo habitacional ubicado entre los barrios El Martillo y General Pueyrredon. Había quedado sin terminar debido al desvío de fondos públicos y la falta de controles estatales.

Fue entonces que 54 familias decidieron ocupar las casas a medio construir. Ese día “volvimos a soñar con un mejor vivir”, dijo en entrevista Cintia Merelas, referente del barrio. “Nos habíamos asesorado con abogados y teníamos gente que nos acompañaba”, añadió.

Reunión previa a la caravana del 15 de enero de 2018. / Cortesía de Matías Matteri

Pocas horas después de haber ingresado a las casas, la Policía llegó al lugar y bloqueó todos los accesos. “No dejaban pasar ni agua ni comida”, recordó Merelas. “Siempre nos acordamos que hacía mucho calor, los chicos estaban descompuestos, con sed y hambre pero ahí nos quedamos”, subrayó. Finalmente un juez intercedió para permitir el ingreso de bebida y alimentos.

Sin embargo, el 17 de abril de ese mismo año sobrevino el desalojo por orden de la fiscal Graciela Trill. “Fue tan brutal la represión que sentimos que habíamos perdido lo poco que teníamos. Pero no se dieron cuenta que nos fortaleció mucho más”, historizó la entrevistada.

La Policía detuvo ese día a 23 personas, incluidos abogados y periodistas, y dejó un saldo de un centenar de heridos. La caballería y la infantería avanzaron con balas de goma y gases lacrimógenos sobre los vecinos que, tomados de la mano, gritaban la consigna ‘No pasarán’.

Desalojo, resistencia y triunfo

Algunas familias volvieron a sus antiguas viviendas precarias, otras se alojaron en casas de parientes y alrededor de 20 estuvieron viviendo dos meses en el centro cultural América Libre. Desde entonces, este espacio ubicado en la zona céntrica de la ciudad se convirtió en un lugar de referencia y difusión de la lucha para quienes desde entonces serían conocidos como los ‘Sin Techo’.

“El déficit habitacional en el año 2009 rondaba las 12.000 familias que estaban en distintas situaciones de precariedad y hacinamiento”, detalló Martín García, dirigente de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) en Mar del Plata. Ese número se obtuvo mediante un censo que llevó a cabo la Dirección de Vivienda. A través de ese organismo “se iban asignando viviendas de distintos planes federales”.

Viviendas construidas por la Cooperativa 15 de enero. / Cortesía de Matías Matteri

En aquel momento había “dos grandes proyectos de 400 viviendas cada uno y el tercero era este ‘Plan Dignidad’, que estaba en el barrio El Martillo y lo iba a construir la Provincia de Buenos Aires”, explicó García. Pero el problema es que “en total no se llegaba a las 1.000 viviendas, cuando había 12.000 familias sin techo”.

Frente a ese contexto, se continuó reclamando al Estado que diese una respuesta a su situación. “Después de un año nos otorgaron las tierras a metros del lugar donde nos habían desalojado y se construyeron 41 viviendas en nuestro amado 15 de Enero”, señaló Merelas. Otras 13 viviendas ya se habían entregado anteriormente en el barrio Belisario Roldán.

Derecho a la vivienda vs especulación inmobiliaria

García remarcó la necesidad de tener en cuenta que Mar del Plata “es una ciudad turística donde se desarrolló mucho el negocio inmobiliario”. “Hay mucha gente sin casa y muchas casas sin gente“, dijo.

De hecho uno de los planes de viviendas originales estaba pensado para la relocalización de la Villa del Paso, que “está en una zona donde el valor del suelo es uno de los más altos de la ciudad”. Eso también da cuenta del contexto en que se dio el conflicto del 15 de enero.

Cancha de fútbol en el Barrio 15 de enero, Mar del Plata. / Cortesía de Matías Matteri

Al regresar al barrio y recibir las viviendas, las y los vecinos decidieron crear la cooperativa 15 de Enero. “Con la cooperativa el Estado nos permite hacer casas y entregarlas directamente a nuestros compañeros”, contó Merelas. Desde su creación, ya construyó más de 80 casas en distintos barrios.

Consultada sobre la metodología de elección, la referente explicó que son para “los que realmente lo necesitan”. “Sabemos que son muchos pero siempre decimos que no somos el Estado, que no tenemos todos los recursos para poder entregar viviendas a todos”, sin embargo “estamosorgullosos de lo que hacemos”, enfatizó.

Además de ser el espacio donde decenas de familias accedieron a un techo, el 15 de Enero se convirtió en un lugar de organización colectiva que se expandió a otras zonas de la ciudad. “Estamos en nueve barrios y en los nueve tenemos merendero para los chicos y chicas, además en tres tenemos comedor“, relató Merelas.

“La experiencia ‘del 15’ se expande gracias a la vivencia que tuvieron los vecinos y vecinas”, agregó García. Fueron esas personas quienes decidieron “compartirla y emprender la lucha por la tierra, el techo y el trabajo en otros barrios populares de la ciudad”.

Finalmente Merelas comentó que también construyeron “una escuelita de fútbol donde hay más de 200 chicos de todas las categorías” y el espacio de jóvenes, llamado Juventud Rebelde, “que tiene dos asambleas donde trabajan mucho para que no estén en una esquina y concientizar que pueden ser mejores, no sentirse menos que nadie”.

Una caravana para festejar

Tras ese proceso de lucha, los ‘Sin Techo’ establecieron el 15 de enero como el ‘Día de lucha por la recuperación de la tierra y la vivienda digna’. Desde entonces, a mediados del primer mes de cada año y cuando Mar del Plata se encuentra repleta de turistas, cientos de vecinos de la periferia marchan hacia el centro para hacerse visibles.

Caravana del 15 de enero de 2018 en Mar del Plata. / Cortesía de Matías Matteri

Es ‘la caravana’ mediante la cual recorren distintos barrios difundiendo su lucha y festejando el triunfo que significa que hoy puedan tener una vivienda digna. La actividad termina con una movilización por el corazón mismo de la ciudad y un festival artístico en el que distintos grupos musicales brindan su apoyo a la causa.

Se trata, sin duda, de un hecho poco común en la Argentina de los últimos años, donde las personas salen a la calle para reclamar contra los despidos, el ajuste al sistema previsional o la desaparición de un joven. Aquí, al menos una vez al año, el pueblo se manifiesta para celebrar que colectivamente, con organización, se pueden construir viviendas, pero también una sociedad mejor.

Santiago Mayor

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