“Eso está afectando a las corrientes de aire de la capa más externa de la atmósfera, lo que da lugar a chorros de frío invernal”, advierte Jim Efstathiou, experto en medio ambiente y energía en Bloomberg

Esas mismas corrientes de aire se hicieron notar, y no poco, durante las últimas semanas de diciembre y principios de enero, cuando la costa este de Estados Unidos se congeló por completo. Incluido el mar. Desde Bloomberg recuerdan que se espera otra nueva ola de frío en el país para este mismo fin de semana, para los días 27 y 28 de enero. La nueva ola de frío podría bajar las temperaturas ocho grados de golpe y volver a congelarlo todo. 

Según un estudio que publica la revista Naturesi el calentamiento y el consecuente deshielo de los casquetes polares continúan, este tipo de desvaríos del tiempo será cada vez más y más frecuente, y llegarán los años en los que o habrá hecho mucho frío o mucho calor, explica Valerie Trouet, profesora del Instituto de Recursos Naturales y Medio Ambiente de la Universidad de Arizona. 

Y es que el cambio climático está haciendo que la diferencia de temperatura entre el Polo Norte y la parte al sur del ecuador se reduzca, “debilitando las corrientes en la atmósfera superior y creando las condiciones necesarias para propiciar que esas corrientes se comporten de forma inusual”, explica Efstathiou. 

Las temperaturas que azotaron a principios de enero EEUU y Canadá no se habían registrado en décadas. Los periódicos anunciaban temperaturas en Manhattan de 12 grados bajo cero, el segundo comienzo de año más frío jamás registrado. 

Mientras que las temperaturas bajan en EEUU, en el Ártico en 2017 se experimentaron las segundas más altas, después de 2016, desde 1900. Menos 1,66 grados por encima de la media registrada entre 1981 y 2010, según un informe de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EEUU. 

Comentario: Lo cierto es que el Ártico ha estado teniendo un comportamiento bastante inusual, pero lo que los datos revelan en que hubo años en que la capa de hielo se mantuvo inusualmente elevada para las épocas en que debería disminuir y esto es algo que los propagandistas del calentamiento global tienden a omitir en sus declaraciones y reportes. 

Vea por ejemplo la historia del barco de los Tontos 3, en la que se debió cancelar un estudio del calentamiento global en el Ártico debido al nivel de hielo sin precedentes. Y puede leer también: Así ha quedado el Ártico este verano 2017 

Pero Estados Unidos no es el único que está sufriendo las consecuencias del cambio climático. El desierto del Sáhara sorprendía en diciembre con una capa de nieve. Mientras tanto, en la India más de 40 personas murieron a principios de enero por el frío anómalo-2,9 grados centígrados- en el estado de Uttar Pradesh, al norte del país.