Plantas de tomate cultivadas en suelo contaminado con metales pesados que producen fruta contaminada

Por  / Natural News

A medida que muchas personas se esfuerzan por comenzar el nuevo año con hábitos alimenticios saludables, es importante tener en cuenta que elegir las verduras correctas es tan importante para su salud como consumirlas en primer lugar. Esto se debe a que las verduras son propensas a la contaminación no sólo de los pesticidas sino también del aire, el agua y el suelo en que se cultivan.

En un estudio reciente, los investigadores se propusieron descubrir cómo la contaminación de metales pesados en el suelo afecta las propiedades físicas y bioquímicas de los tomates. Los científicos midieron varias características de los tomates recolectados del suelo contaminado, incluyendo su peso fresco y seco, actividad titulable, volumen, diámetro, longitud, contenido de carbohidratos y niveles de licopeno. También examinaron metabolitos secundarios como flavonoides y fenoles totales, junto con macronutrientes y micronutrientes. Además, los investigadores midieron metales pesados residuales como plomo, cadmio, níquel y cobalto.

Los investigadores luego compararon estos resultados con los de los tomates cultivados en el suelo que no estaba contaminado. No es de extrañar que la contaminación del suelo por metales pesados tuviera un impacto adverso en los niveles de licopeno de los tomates, ácido ascórbico, contenido de carbohidratos, microelementos, sólidos solubles totales y actividad titulable, además de los esperados y muy peligrosos niveles altos de metales pesados.

Los metales pesados en las verduras son un grave problema de salud

Según la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, la acumulación de metales pesados en el organismo puede ser muy perjudicial. Por ejemplo, uno de los metales pesados encontrados en el estudio del tomate, el níquel, puede causar reacciones alérgicas al exponerse a corto plazo, y la exposición a largo plazo se ha relacionado con efectos reproductivos y de desarrollo en estudios en animales.

Otro metal en el estudio, el plomo, es altamente preocupante debido a su toxicidad extrema incluso en pequeñas cantidades. Según la FDA, el plomo que llega a los tomates y otras plantas a través del suelo mientras crece no se puede eliminar por completo. Ningún nivel de plomo se considera seguro, y la exposición crónica lleva a daños al sistema nervioso y al cerebro, retrasos en el desarrollo, problemas auditivos y del habla, problemas de aprendizaje y problemas de comportamiento.

Los alimentos son la principal fuente de exposición al cadmio para los que no fuman, y las verduras son uno de los principales contribuyentes. Es particularmente preocupante para los vegetarianos, que tienden a tener una mayor exposición dietética a los alimentos que contienen cadmio. Causa toxicidad renal y puede llevar a insuficiencia renal así como desmineralización ósea, y ha sido clasificado como carcinógeno humano. Además, el cadmio se ha relacionado con un mayor riesgo de cáncer de pulmón, vejiga, mama y endometrio, por lo que evitar este metal pesado es absolutamente esencial.

Toma el asunto en tus propias manos

Los investigadores recomiendan que las personas eviten comer tomates cultivados en áreas contaminadas para evitar la acumulación de metales pesados en sus cuerpos. Estudios como este sirven para ilustrar la importancia de confiar en la fuente de su producto. Después de todo, sin un laboratorio en su casa, ¿cómo sabría si los tomates que está comiendo se cultivan en suelo contaminado?

Una de las mejores maneras de darse la paz de la mente es cultivando tomates usted mismo. Asegure una fuente confiable de tierra no contaminada y semillas orgánicas, y simplemente cultive las suyas propias. Puede haber un poco de ensayo y error al principio, pero el cultivo de tomates no es tan complicado como podría parecer. Hay productos disponibles para ayudarle a cultivar tomates en un espacio limitado si vive en un apartamento o no tiene un patio grande.

Sólo una sola planta de tomate producirá alrededor de diez libras de fruta a lo largo de una temporada, y las plantas producirán tomates durante todo el año en la mayoría de los lugares.

Evitar los metales pesados es ciertamente una recompensa suficiente por sí mismo, pero muchas personas encuentran que los tomates de cosecha propia son también mucho más sabrosos que sus equivalentes comprados en la tienda, haciendo de este un esfuerzo que dará sus frutos de muchas maneras en los años venideros.

Fuentes:

TandFonline.com

NaturalNews.com

EFSA.Europa.eu

FDA.gov

EC.Europa.eu

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