“Radiación verde”: conoce una tecnología revolucionaria para conservar alimentos

Por Sputnik

La empresa rusa Tecleor se especializa en procesar productos alimenticios con electrones acelerados. Se trata de una aplicación totalmente segura de las tecnologías de radiación en la agricultura, afirma el director general de la compañía, Serguéi Búdnik, entrevistado por Sputnik.

Según el especialista, es un método de conservación que reemplaza el uso de productos químicos, pesticidas y otros conservantes peligrosos. La tecnología permite deshacerse de los insectos y aumenta la vida útil del alimento, debido al hecho de que bajo la acción de electrones acelerados mueren las bacterias más peligrosas que causan el moho y la descomposición de la comida.

El método se aplica también para esterilizar alimentos, lo que es muy importante para especias y, a veces, para nueces, frutas secas y otros ingredientes desecados. Además, bajo su efecto mueren incluso infecciones intestinales, como el proteus y la salmonella. Búdnik destaca que este tipo de procesamiento permite duplicar la vida útil de los productos sin refrigerador: pescado fresco, carne fresca, verduras y frutas.

Serguéi Búdnik y el gobernador de la región de Kaluga, Anatoli Artamónov

La mayor ventaja, de acuerdo con Búdnik, es que el procesamiento puede aplicarse en el envase final: cajas, paquetes, etc.

Además de mariscos, pescado, carne roja, verduras, frutas, también se pueden procesar champiñones, huevo en polvo y flores. El proceso incluye también el control fitosanitario.

“Es una aplicación pacífica de las tecnologías de radiación. En el momento del procesamiento con electrones surge una radiación a corto plazo, pero no hace que el producto sea radiactivo, dura una fracción de segundo”, explica el experto.

Acelerador de Tecleor

El interlocutor de la agencia recordó que en los años 60-70 del siglo pasado, estas tecnologías se utilizaron activamente en la URSS y en Estados Unidos para procesar suministros militares y reservas estatales. En la Unión Soviética había normas que permitían procesar alimentos, incluida la carne de aves de corral. Las instalaciones se montaban incluso en las fábricas de pescado flotantes, que reducían de esta manera la cantidad de conservantes y acortaban el tiempo de tratamiento térmico del pescado.

Este método no representa ningún peligro para los consumidores, no es fuente radiactiva, subraya el director de la empresa. “Esta tecnología no cambia las propiedades ni la calidad del alimento, mientras que otros métodos de preservación llevan a la aparición de carcinógenos peligrosos”, añade.

No es un tratamiento térmico ni un método químico. No se produce un aumento de la temperatura durante el procesamiento. La temperatura aumenta aproximadamente de uno a dos grados, lo que no es crítico para el alimento. No hay cambio de sabor, de color, ni de olor del alimento.

Esta tecnología es recomendada por la Organización Mundial de la Salud como método para simplificar el almacenamiento de alimentos frescos y secos.

Tecleor es el primer centro de procesamiento de alimentos con electrones acelerados en Rusia, inaugurado en septiembre del año 2017. Actualmente, la empresa ya cuenta con 30 clientes permanentes.

El recinto de la fábrica Tecleor

“En cuanto al mercado interno, ya hemos comenzado a diseñar el próximo centro en Kamchatka, que se especializará en procesar pescados y mariscos. Planeamos construir siete centros en cinco años”, comenta el entrevistado.

La empresa construye centros que proporcionan servicios de tratamiento antimicrobiano a granjas y a grandes y pequeñas empresas. Tecleor también tiene previsto colaborar con países extranjeros.

La fábrica Tecleor

“Estamos negociando con Irán, Cuba y Egipto. También consideramos los países de África, incluida Argelia”. En los países africanos esta tecnología podría ser especialmente actual debido al problema de almacenamiento de productos agrícolas causado por el alto costo de mantener espacios refrigerados.

“La propia instalación es una pistola de electrones, que no representa ningún peligro cuando se apaga. No puede utilizarse como medio de chantaje con fines terroristas en comparación con las fuentes radiactivas. Esta tecnología no requiere entierro. No crea ningún tipo de residuos, solo requiere energía eléctrica, es decir, es una tecnología verde”, concluye Serguéi Búdnik.

Comentarios

WORDPRESS: 0
DISQUS: 0
A %d blogueros les gusta esto: