Revelan cómo opera el parásito que convierte a las hormigas en “zombis suicidas”

Imagen de la cabeza de una hormiga infectada por tres parásitos (marcadas en círculos) en su interior.

Por RT

En su ciclo de vida, este parásito pasa por tres anfitriones diferentes.

Un equipo de científicos del Museo de Historia Natural de Londres (Reino Unido) ha obtenido por primera vez imágenes sobre cómo interactúa el aterrador parásito que convierte a las hormigas en ‘zombis suicidas’, según un estudio publicado este martes en la revista Scientific Reports.

Se trata del trematodo ‘Dicrocoelium dendriticum’, también conocida como ‘duela pequeña del hígado‘ o ‘gusarapo chico‘, que es capaz de manipular el comportamiento de sus anfitriones para su propio beneficio.

El ciclo de vida del ‘D. dendriticum’ inicia de la misma forma que la de muchos otros parásitos: como un huevo que habita en el estiércol de los animales herbívoros. Esas heces son consumidas por un caracol, que se convierte en el primer huésped del parásito, y donde las larvas se incuban y se desarrollan.

Posteriormente el caracol expulsa al parásito junto al mucus, que a su vez es devorado por una hormiga. Este es el segundo anfitrión del ‘D. dendriticum’, y en el que las cosas toman un giro extraño. Una de las larvas se aloja en el cerebro de la hormiga, tomando el control del comportamiento del insecto, mientras las demás esperan en el abdomen.

Al tener el control del cerebro de la hormiga, el ‘D. dendriticum’ obliga en la noche al insecto a subir hasta la parte más alta de una hierba y sujetarse de la vegetación con sus mandíbulas hasta la mañana siguiente. Este proceso ocurre todas las noches hasta que la hormiga es devorada por un huésped más grande, donde el parásito puede completar su maduración. Los trematodos hepáticos adultos se reproducen dentro del conducto biliar del animal infectado y sus huevos se excretan con el estiércol, comenzando un nuevo ciclo de vida.

Utilizando la microtomografía computarizada de rayos X los científicos del Museo de Historia Natural descubrieron que el parásito invade la región del cerebro responsable de controlar los músculos de la mandíbula de la hormiga, obligándola a mantenerse sujetada al pasto de manera indefinida.

“Logramos ver la infestación en el cerebro por primera vez, y confirmamos que podría haber hasta tres parásitos cerebralesen una hormiga”, pero “solo uno de ellos entra en contacto con el tejido cerebral”, explicó el doctor Daniel Martín-Vega, coautor del estudio.

Por lo general el trematodo ‘D. dendriticum’ afecta a animales rumiantes, pero también se sabe que puede infectar a cerdos e incluso a humanos. En el último caso se manifiesta con trastornos digestivos como hinchazón abdominal y diarrea, pero si la infección es mayor, puede producirse hepatomegalia y cirrosis.

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